Era un día nublado del año 2004. Tenía nueve años y entraba en tercero de primaria, con nuevos compañeros y amigos. Había una chica rubia de pelo rizado y piel pálida; al principio me pareció muy tímida ya que no hablaba mucho, siempre estaba con una amiga mía de toda la vida, Carmen Cantos. Me empecé a juntar con ella porque me daba un poco de vergüenza juntarme directamente con los que no conocía. Mi amiga me los fue presentando:
- La chica rubia es Carmen Calcatierra y la del pelo moreno es Raquel Alba-dijo señalándolas-.
- Hola-musité-.
Ellas me contestaron con una sonrisa. Carmen Cantos, apresuradamente, dijo:
- Ella es Mª Carmen-señalándome a mí-.
Lo que no sabía era que me iba a llevar tan bien con ellas, especialmente con Carmen Calcatierra. Ahora estamos en 1º de ESO, nos llevamos mejor que antes, nos contamos cosas, nos aconsejamos y ayudamos. Lo normal sería decir que somos muy buenas amigas. Por cierto, se puede confiar mucho en ella.
Te quiero, Carmen.
- La chica rubia es Carmen Calcatierra y la del pelo moreno es Raquel Alba-dijo señalándolas-.
- Hola-musité-.
Ellas me contestaron con una sonrisa. Carmen Cantos, apresuradamente, dijo:
- Ella es Mª Carmen-señalándome a mí-.
Lo que no sabía era que me iba a llevar tan bien con ellas, especialmente con Carmen Calcatierra. Ahora estamos en 1º de ESO, nos llevamos mejor que antes, nos contamos cosas, nos aconsejamos y ayudamos. Lo normal sería decir que somos muy buenas amigas. Por cierto, se puede confiar mucho en ella.
Te quiero, Carmen.