Hace cuatro años fui de vacaciones en verano a la Línea de la Concepción(Cádiz) con mis padres y mi hermano. En la playa había muchas medusas, y me picaron dos; la arena de la playa era de un color marrón claro y en el mar abundaban las algas. Nosotros habíamos alquilado una barca de pedales de las que tienen tobogán; cuando estábamos en ella, mi hermano y yo vimos una gran medusa que se acercaba a nosotros, y cuando estuvo lo bastante cerca conseguimos cogerla con ayuda de un cubo. Al cabo de aproximadamente una hora, el dueño de la barca nos llamó desde la orilla y tuvimos que regresar.
Unos días después, fuimos a un Carrefour. Yo quería una tabla de surf; era de corcho, azul y con el dibujo de un tiburón; mis padres me dejaron cogerla para pasarla por caja.Cuando llegamos a la caja para pagar todo, a mí se me olvidó pasar la tabla por la caja, y entonces, al salir del establecimiento, nos dimos cuenta de que habíamos pagado todo menos la tabla . Tuvimos suerte, ya que la tabla de surf nos salió gratis.
Un día que llevé la tabla a la playa, me despisté durante un instante y cuando me volví para coger la tabla un niño, recuerdo que tendría unos 8 años, de cabellos largos castaños, ojos y piel oscura intentó robarme la tabla, pero me di cuenta, salí corriendo tras él y conseguí recuperarla, aunque también hay que decir que el niño era bastante rápido.